Thursday, May 19, 2011

Martínez Cornucopia


Este hijo mío no es un inútil. Sin embargo, lo acabo de ver tras la cristalera de su estudio, tirándose de los pelos y gritando frente a la pantalla de su portátil. Antes me ha escaneado unos documentos, ahora no sé qué pensar de él.

Lo llama todos los días a media tarde. Él siempre contesta medio enojado, cansado del poco trabajo que les llega. La muchacha es una santa: paciente, bondadosa... muy agradable. Se asemeja a esos peces tranquilos, de color indefinido y que nadan en grupos medianos. Conoce su tarea, aunque se prodiga en su sacrificio. Come yogures naturales y alimentos recomendados para mujeres embarazadas.

El tiempo anda revuelto y los chiquillos revolotean por toda la casa, comen mucho y durmen más. A mí no me sale este crucigrama y el cigarro me sabe raro. Creo que voy a llamar a mi mujer para preguntarle cómo cojones se desinstala la webcam, y así dejo de escribir este correo electrónico en el blog de mi nieto.

La abuela escruta el paisaje, en un recorte de una foto de M. de hace tres semanas.

Sunday, May 15, 2011

Total


Llega el viernes y agarra, agarra tu cabeza. Te acuestas tarde. Ya son las dos de la mañana de la noche siguiente y te preguntas qué hiciste el día anterior hasta las cuatro. Descubres que no te importa demasiado, que todas las noches se parecen y los días, bueno, transcurren de ese modo. Pero hoy, que no te has esforzado en recordar, las horas y los verbos se agolpan en tu cabeza y nace ese sábado extraño.

El desayuno de albaricoques, café con leche y bollo que convertiste en alta repostería con cinco onzas de chocolate. Directo al sillón a sintonizar tu segundo idioma para viajar a antiguas discusiones. La comida, los nutrientes, oh, que el patrón derrocha por lo que Olmo se parte el espinazo. La tierra vibra, esos bolcheviques que bailan para el Real Ballet de Suecia tienen la culpa. ¡Zanahorias! Que no se encuentran en una remota isla del Pacífico, allí donde The Condemned estallan en pedazos, uno a uno, al finalizar la cuenta atrás de las bombas adheridas a sus tobillos. Qué finura, pura poesía. A la cama, emocionado.

Me veo obligado a empezar a robar fotos (espero que no dure mucho). La he tomado de Allmoviephoto.com, y es de Vince Valutti.

Tuesday, May 10, 2011

Rezumen, dextros, tías


Cada año tengo menos dinero, hablo peor, trabajo (aún) menos, se me acaba antes la paciencia y escribo menos.

Cada año me hago más feo, viajo más, pienso algo mejor y mis recuerdos crecen mientras el tiempo pasa a toda velocidad.

La semana pasada nos pateamos Madrid como nunca. Mucha cerveza de apoyo en Malasaña, osos por doquier paseándose también por Chueca, aires vespertinos en Lavapiés y La Latina. Mención especial para los árboles de cuento del Retiro que, esta vez sí, exploramos a fondo.

Y ya. He vuelto roto después del viaje, precedido de dos semanas de desvelos y regalo personal. Ahora, preparado para reconstruir mi rutina, te digo perdona, que ya iba a actualizar.

A. y su cámara se han marchado. Dejo una foto de hace unos seis años, cuando un día tuve una digital.

Sunday, May 01, 2011

Que brilla


29 de abril

Otra vez tranquilo, como en los viejos tiempos, como en los nuevos. Los putos gritos y portazos canónicos. Cierra la puerta de casa sin ruido. Porque cogí la toalla, el libro y la música y desaparecí en silencio y lo dejé arder. Camino con una canción y me tumbo con la misma. Abro los ojos y estornudo un poco de primavera, que me dice vuelve a casa con sigilo y huele mis árboles de los caminos, disfruta sobre la bicicleta el primer sudor sensual del año y nombra a fieles entre la maleza. No rechaces el duelo: piérdelo, saluda a la multitud y agradece el favor. Cierra los ojos, que ya no conoces a nadie. Y abandona tus fuerzas. Escucha.
 

And glow
Glow
Melt and flow
Eviscerate your fragile frame
And spill it out in the ragged floor
A thousand different versions of yourself 
  
(The Shins - Sleeping lessons) 


1 de mayo

Conozca a otras mujeres, trate de divertirse, pero no se deje el anillo en casa. Llévelo con orgullo, no piense en esconderlo. Permita que le pregunten decepcionadas sobre eso. Sonría, explíquese con naturalidad y elocuencia y mire directamente a los ojos de su interlocutora. Desespérese.

Observe cómo huyen de usted como de la peste. Compruebe que las convenciones sociales son más antiguas que la palabra. Se ha quedado solo. ¿Oiga?

La foto, de A. Fue ayer, en un pueblo a 764 metros sobre el nivel del mar.

Tuesday, April 26, 2011

Desenlace



Ya hemos llegado, puedes bajarte. Lo has hecho muy bien. Me alegro de que nos hayas acompañado todo este tiempo, cuando nosotros sabíamos lo que iba a ocurrir contigo y tú administrabas tu curiosidad mansa y noble. El mundo necesita personas parecidas a ti, pero nosotros no. En cualquier caso, mantén la calma que tanto te caracteriza de puertas afuera y descansa otro año, ya sabes que cuando una puerta se cierra, otra desaparece. La fortaleza de tu discurso pedagógico, ésa, empléala en repensar nuevas situaciones. Sueña, te lo mereces. Todo ha terminado.

Sin histeria. Pero hablamos de un aspa gigante. Venga, muchacho.

La foto, tomada el pasado verano, muestra a dos compañeras de viaje.

Monday, April 25, 2011

Batán, volvía


Se abre un bosque inmenso. La bruma ya no cubre el lecho del valle. Desde lo alto de este promontorio se divisa un claro. Dos hombres agitan sus brazos con angustia, abren sus bocas y ojos, arquean las cejas; estos prismáticos me han destrozado las entrañas.

Han pasado más de tres años de aquello. Ahora veo un reportaje en la televisión que habla de ese tema. Me concentro en la imagen. Un arroyo surca la frondosa vegetación. Las tonalidades verdosas de los árboles y las plantas son de una viveza sobrecogedora. Un grupo de hombres vestidos con harapos y de rostros macilentos camina despacio junto al estrecho caudal. La imagen se aleja poco a poco, los hombres se hacen cada vez más pequeños. La selva. Ellos siguen caminando, nosotros seguimos distanciándonos. De súbito, el último hombre de aquel grupo se detiene y mira hacia la cámara. Sus ojos estrellados se clavan en los míos. Yo y mis prismáticos que rasgan, él y su cabeza entre la espesura.

La foto, del sábado, muestra unas cipselas oníricas en un bosque cercano.

Friday, April 22, 2011

Tres escenas tres

Se levanta tarde, como acostumbra. Después de asearse en el baño, sale a la cocina y da los buenos días a su madre. Prepara un café con leche y dispone el tablero de Pente. Ella vuelve a casa de un paseo matutino, con The Economist y un libro de sopas de letras bajo el brazo.

Aprovechando las vacaciones, echan una película muy mala en la tele. Un esclavo de espaldas interminables muere ensartado frente al consternado protagonista. A los negreros les encanta ver sangre, pero asisten desconcertados al espectáculo; sus sonrisillas sádicas denotan cierta incomodidad.

De madrugada otra vez, una obra indispensable de la literatura rusa descansa en un lado del escritorio. En el otro, una máquina extraña cuya caja reza: "Hacia el libro sin papel".

Acabo de volver. La foto tendrá que esperar.

Friday, April 15, 2011

El don


Me acuerdo de muchas cosas. La memoria me mantiene vivo y hace que me eche de menos cuando creo que no soy yo mismo. La quiero, me refugio en ella. Busco antiguos compañeros en internet, sigo jugando con las matrículas de los coches, ubico mentalmente a mis exalumnos en sus clases y pronuncio sus nombres; edito un libro raro mezclando diálogos y personajes, historia y situaciones cualquiera.

La cadena de imágenes no se detiene. Acepto y asisto con indolencia a la enajenación tan deseada: olores agresivos, vergüenzas y enigmáticas esperas para contar despacio y solo durante horas, para sonreírle con ojos de lunático recién llegue a casa del trabajo y sorprenderla con un rubor del pasado. Y uno se crece y pone un huevo.

Todo esto revela la inmediata página en blanco. Las imágenes de la memoria, exóticas y seductoras, niegan palabras que las describan con precisión. Sin embargo, las buenas palabras caen por sí solas del árbol y, después de cierto tiempo, responden a ese orgullo con miles de imágenes convertidas en otras tantas por otros tantos lectores. Y se parecen o no y son tan ficticias como reales.

El vigor de la memoria es la palabra. No permitas que la imagen te convierta en un fanático.

La foto, un recorte, un gran hombre se enfrenta a una enigmática espera.
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