ojeras

Esputos felices

Name: mr. shy

Tuesday, November 03, 2009

Asteroide polvareda


Vivo aquí. Irrelevante.

(Qué bien sienta mentir, ser breve y no tirar de la cadena. O saber que un Maruti va a acabar matándote en hora punta. Esas cosas dan una tranquilidad inmensa: la de que todo seguirá igual. Me hace más guapo).

No seamos educados o cochinos. Vayámonos al hijoputismo primario, yo te invito. Bienvenido, Mr. Patel.

Monday, October 12, 2009

Maniobras

Actualizo esto desde el aeropuerto de Manama, Bahrein. 02:16. Resulta imposible cagar. Se tira de la cadena con una manguera salida de la pared, que escupe agua como lo hace una ducha. Uno dispara al pis. No hay papel en ninguna parte, y ya he revisado los nueve inodoros de la terminal.

Otras cinco horas dando vueltas para que comprueben si llevo un zopilote en mi hombro o si he heredado los ojos de Ignatius J. Reilly.

Saturday, September 12, 2009

De hijo


Aquí es, en casa de mis padres. Los muebles huelen a So long, Marianne, de Leonard Cohen, esa droga un poco triste de madera mojada con carcoma. Pero no me distraigo, he venido a coger algo de ropa. Voy a la cocina, tomo un vaso del escurreplatos y lo lleno de agua del grifo. Doy un sorbo y me acerco a la ventana. El sol se cuela entre las acacias, no se oye ningún pájaro.

Pienso que está bien no subir arriba, no descubrir en el armario la naftalina esparcida sobre las sábanas o la marca de las goteras en las paredes. Prefiero quedarme en la cocina, sentado frente a la mesa de mármol manchado y oyendo las hojas aplaudir mi hipocresía y mi entereza. Hay poco que preparar, quizá cocer un huevo y partir un trozo de chorizo. Sí, quién dijo que tuviera que salir pitando. El tiempo sobra. La ropa no se va a mover de aquí.

Sunday, August 02, 2009

El fantasma


Tengo algunas opciones a estas horas de la madrugada. Uno: escribir gilipolleces. Dos: sincerarme con mi propia cabeza. Tres: hacerme coletillas con la barba. Cuatro: terminar el dibujo del hombre sonriente con los incisivos demasiado separados. Elijo.

(Unas semanas más tarde):

Una enfermedad bacteriana; un viaje relámpago a Oklahoma, Arkansas, Kansas y Misuri; una semana y pico para una tesina y un mes para la defensa y otros trámites; un viaje a Chicago para ver a un amigo y asistir a una boda africana; un vuelo a Seattle y un viaje por toda la costa oeste hasta San Francisco con parada nocturna en Clatskanie, lugar de nacimiento de Raymond Carver. Ahora, una semana de cierto descanso, oh-por-favor sólo correos electrónicos de desprecio a la universidad; luego, volver a Chicago tres días y de ahí a Carolina del Norte; regreso a San Luis para embalar, meter en las maletas ropa descolorida y decir adiós.

Así, no sé. Extraño y todavía con ese algo que me revuelve el cerebro y la vida en general, y que va a salir de otro algo que necesito que me mueva las manos. ¿Repite?

Saturday, May 23, 2009

Una poesía


Había escrito algo durante estos últimos días y lo he destruido para poder bostezar sin estridencias. Gracias maestro, tome el micro.

Llevo una semana trabajando en los invernaderos de Vaca Sagrada. Podo y fumigo ilegalmente bajo el sol. El tipo que maneja la mayoría de la maquinaria se llama Mark Bausch. Mi primer día de trabajo me contó que una serpiende le mordió hace unos tres años y que fue al hospital inconsciente. Su piel se puso de color negro y se resquebrajó. Estuvieron a punto de amputarle la pierna y dejarle en muletas para cobrar ayuda del estado. Después de decírmelo, me explicó cómo funcionaba el tractor con el depósito de herbicida: "El amigo tiene más años que tú y yo juntos. Dos marchas y la trasera. Ve despacio o el trasto volcará y tendremos un muerto". Al final de mi jornada, se acercó al coche y me dijo algo. Sólo entendí que había pasado dos años y medio en la cárcel.

Hoy replantaba un arbusto mustio a la vez que sonaba Hold me de Fleetwood Mac por la megafonía. Sin duda, uno de los momentos más líricos de mi vida.