Tuesday, February 20, 2007

Patricio no es un limaco


El concepto de grupo es monstruoso. Los grupos son limacos sonrientes. La voz individual queda como una especie de "moo" ronco y festivo. No funcionan, actúan por debajo de sus posibilidades y todos son amigos hasta que se demuestra lo contrario (se demuestra de manera asombrosamente sencilla). Por eso me fijé en Patricio. Abuelo, que sube al tejado de uralita, que si quieres que te ayude con los sombreros, le avisas, pero que no le molestes mientras descansa. Ya sabe que las telas se secarán, pero no de qué color serán esta semana.
Una de las mejores cosas de Buenos Aires: ver a Patricio corretear por su tejado y ayudar a poner al sol los sombreros que hacía su abuelo. Casi se me saltaron las lágrimas cuando en la laundry de San Martín 927 se equivocaron y me pusieron Patricio en el comprobante.

Thursday, February 15, 2007

Agárrame a esa pájara


Me surgió cuando empecé a leer "El libro de las ilusiones" de Paul Auster. No le tengo un amor especial al escritor, y menos cuando uno descubre la similitud entre las manchas de Tooru Okada y Alma Grund, entre la turbia/extraña personalidad de las hermanas Kanoo, sobre todo de Malta, y la de Grund. Ni que decir tiene que Murakami en "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" resulta mucho más fino y su oniric world tan adictivo que es inevitable la comparación y la posterior victoria de H. sobre P. Paul, qué bien escribes; Haruki, cómo me encantas.
Eso, me dije, era una buena excusa para resucitar de nuevo el blog. Lo del parelilsmo, etcétera. Pero ahora no acabo muy convencido. El otro argumento que tenía preparado era un sudoroso y deshilachado grito contra algo; ya ni me acuerdo. Estoy hecho un cromo, tengo el pelo grasiento y los agujeros de mi chándal alcanzan una extensión conjunta de dos acres.

Friday, January 26, 2007

Globo (adiós, blog. Blogo.)


Básicamente, desinterés.
(El pequeño Brian en las navidades de hace dos años. Y haciendo tuturuturú como nadie.)

Friday, January 19, 2007

The oompa loompa


No hay nada que hacer. ¿Dónde está eso del ocio individual? Si pensabas que en los centros cívicos que surgen como setas en esta meca de la ancianidad iba a haber alguna plaza libre para tu disfrute, yerras. La epidermis septuagenaria cubre como una lona la piscina, el spa/balneario/ducha robótica o robot-que-te-ducha (vicioso que es uno), los cursos de artesanía en plata (¿?) y las salas de baile, sobre todo las salas de baile. Y la vieja de turno tirándole los tejos al monitor: "No, qué va, llevo toda la vida bailando", mientras se le saltan las lágrimas por la presión de la faja/maldice el día en que se puso esos jodidos tacones.
Fue una vez. Una. Social, pin, pan, tururú, centro cívico y salud vecinal. No, se me adelantó una vez más la Tropa Goofy ya parapetada con el gorro de natación, las chancletas y la toalla de aquel inolvidable viaje en Vibasa. Voy a ponerme greñudo y quinceañero, sí, para decir "los viejos no molan, primo". Yo creo que lo que les gusta (a mí también, para qué nos vamos a engañar) es tener la cartera a reventar de tarjeticas de colores de clubes, de bibliotecas extrañas del sur (en Sevilla me dijeron que, como no me plastificara el carné, no me dejaban sacar más libros) y de algo que aporte cierto caché o estatus.
A la mierda.

Sunday, January 14, 2007

Prometo no mearme más en este blog


Camina encogida. El abrigo no se le mueve nada, los brazos desembocan tensos en los bolsillos. Cada paso es medido: uno termina y el otro empieza, y así sucesivamente.
Hace frío en la calle. Lleva la bufanda y los guantes. Se cruza con otra mujer que también lleva una bufanda y unos guantes. Las dos levantan la vista, se miran y exhalan al mismo tiempo:
Ella murmura: "Mi hijo se ha meado esta noche en la cama".
La otra mujer murmura: "Mi hijo no sabe mear solo".

El problema de mear.

Saturday, January 13, 2007

Vale


Vale, se va, entra al baño, sube la tapa del váter, mea mientras ella le peina, ahorran tiempo, se sube la bragueta, dejan cepillo y baño; baja a la calle, entra al bar, bebe cerveza, habla con gente mientras ella le peina, ahorran tiempo, se le baja la bragueta, dejan peine y dignidad; se duerme, sueña con un río marrón, no se despierta, nadie le peina para ganar tiempo, se le olvidan cremalleras y botones, no deja de hablar.

Vale, no entiende nada, absolutamente nada.

By the name of Freddie


"Hey, chap, your sausage is really small!", me saluda Elena Nash, una inglesita que sabe acerca de mi problema de timidez. Por cierto, que me he cambiado de nombre: me llamo Haroon Boughner (Haroon, el personaje que faltó en Las crónicas de Narnia o el hermano sin pelo de Chewbacca). En la información leo el inseparable tándem "enlarge-penis", además de otras grandes palabras como "available" y "weenie". Entonces me viene a la cabeza la canción Itsy bitsy teenie weenie yellow polka-dot bikini, que al parecer ha utilizado Yoplait para una de sus últimas campañas en Estados Unidos.
El resto de las líneas farfullan sobre un hombre entregado a no sé qué brazos hinchados con una sonrisa de loco enfermo. Luego, que los tres prisioneros caminan cabizbajos hacia el monte Golgotha, que alguien estornuda y que otro alguien se da cuenta de que no está seguro.
Yo tengo la bragueta abierta, Elena.

Thursday, January 11, 2007

नमस्ते


Un pato, cínico pato, gritaba en el jardín. Otro pato, estúpido pato, lo oyó, se acercó y también gritó. Pato por cínico y pato por estúpido gritaron una eternidad, hasta que pato cínico se calló. Pato estúpido lo imitó, pato cínico lo miró y pato estúpido sonrió.
Pato cínico: -Me voy a mi casa. Mía.
Pato estúpido: -Pato de mierda.
Pato cínico: -Pato.
Pato cínico se fue a su casa. Pato estúpido gritó "pato de mierda" y otros patos estúpidos lo imitaron. Nunca consiguieron callarse.
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