
Si algo me va quedando claro a lo largo del tiempo -así, dicho de modo muy vago y general-, es la existencia de un poso. Pero yo no soy nada filósofo, más bien me defiendo con teorías laxas y fáciles, amigas del ocio y de la desnaturalización de las cosas más comunes. Así que el poso se trata de algo irremediable, un fermento crónico encaramado en la parte posterior del cerebro.
De repente aparece en la tele un tipo. Y dice que seas agua. No sé tú, pero yo no me voy a resistir.
"Empty your mind, be formless, shapeless. Like water. (If you put water into a cup, it becomes the cup) You put water into a bottle, it becomes the bottle. You put it in a teapot, it becomes the teapot. The water can flow or it can crash. Be water, my friend".